Terapia en Linea

La pregunta sobre el ser humano y el análisis existencial como punto de partida para la práctica de la Logoterapia

11/11/2011

“Es posible que la tierra sea sólo un cascote que gira alrededor del sol,
pero hay en ella un ser metafísico que se pregunta por el Sentido del Universo”

Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770 – 1831)

  1. 1.    dos preguntas sobre el SER HUMANO.

La primera pregunta se refiere al ANÁLISIS EXISTENCIAL (Logo-Teoría) que implica como bien dice repetidamente Frankl: “Volver Consciente la visión inconsciente del hombre”. En este punto parecen coincidir desde diversas perspectivas las filosofías de Max Scheler y Martin Heidegger.

El primero afirmaba que la pregunta sobre el Ser Humano y su significado era la cuestión más apremiante de la Filosofía: “No hay problema filosófico, cuya solución reclame nuestro tiempo con más peculiar apremio, que el problema de una Antropología Filosófica”.[1]

Lo que señala Scheler: “Al cabo de unos diez mil años de “historia”, es nuestra época la primera en que el hombre se ha hecho plena, íntegramente, “problemático”, ya no sabe lo que es, pero sabe que no lo sabe”[2], es hasta este punto muy similar a lo expuesto por Martin Heidegger: “Ningún otro tiempo ha sabido tanto y tantas cosas sobre el hombre como el nuestro. Pero igualmente ningún otro ha sabido menos del hombre que el nuestro. En ninguna época el hombre ha sido objeto de tantas dudas como en esta”.[3]

A pesar de que como bien indica en “La Idea del hombre y la cultura”, la humanidad ha presentado a lo largo de la historia tres antropologías (Una teológica-religiosa: El hombre como creatura divina y espiritual a imagen y semejanza de los dioses; Otra Filosófica-Racional: El hombre como el ser material (mortal) pensante, diferenciado de los animales por su razón, “logos aristotélico”, que desemboca en la filosofía, las artes y la ciencia; finalmente una antropología Científica-Evolutiva, donde el hombre ya no es un ser que difiere por origen divino o su razón, sino que responde a un proceso de evolución desde las especies animales inferiores, es decir: Animal corticalizado), aún no existe una respuesta clara a la pregunta ¿Qué es el Ser Humano?

Es necesario y fundamental para Scheler el desarrollo de una nueva Antropología Filosófica, que pueda reconciliar en una nueva visión integral del Ser Humano los diversos aspectos teológico-religiosos, filosóficos-racionales y científicos-evolutivos: “Poseemos, pues, una antropología científica, otra filosófica y otra teológica, que no se preocupan una de la otra. Pero no poseemos una idea unitaria del hombre. Por otra parte, la multitud siempre creciente de ciencias especiales que se ocupan del hombre, ocultan la esencia de éste mundo más de lo que la iluminan, por valiosas que sean”[4]

Con Martin Heidegger, sobre todo en su primera fase, estrictamente en “Ser y Tiempo”, surge la necesidad de una renovación en la filosofía que se había extraviado en las intelectualizaciones. Si bien es cierto, esto se refiere a los pre-sócraticos, especialmente a Heráclito de Éfeso, mantuvo ya una larga tradición a través del pensamiento occidental; lo encontramos en San Agustín que confesaba ante Dios sus contradicciones, deseos y angustias existenciales o en Pascal que denuncia en sus pensamientos el olvido del hombre, oculto y subyugado por la presencia dual y polar del Dios Cristiano y la Ciencia Moderna, representada en la figura de René Descartes. Posteriormente presente también en el Romanticismo Alemán y finalmente en los Existencialistas alemanes y franceses.

Ante todo esto surgió Martin Heidegger que plantea volver al aspecto fundamental de la filosofía, refiriéndose para ello se refiere a la famosa cuestión que algunos atribuyen a Leibniz y otros a Von Schelling: “¿Por qué existe algo y no más bien nada?”. A esta interrogante contesta que “Existe algo, porque existe un Ser que se pregunta”.

El problema fundamental no pasa por lo que existe, ni siquiera radica en el Ser Humano en cuanto ente general, sino que se centra en cada Ser Humano Particular, cada uno de esos entes que tiene como particularidad y característica principal el preguntarse sobre el sentido de su propio ser, el establecer relaciones con el mundo y los otros de manera ineludible y que posee una consciencia profunda de sí mismo, atributos que hacen que pueda preguntarse no sólo sobre su Ser, sino además por el Sentido de todo lo existente, tal como ya indicaba Hegel en la frase inicial de este escrito. Esta es la causa primordial de todo pensar filosófico, de toda pregunta. Causa que ha sido olvidada, dejada de lado, olvidada por la Filosofía, para ocuparse sólo de problemas posteriores, secundarios e incluso irrelevantes. La pregunta principal a la que se enfrenta la filosofía de Heidegger es pues ¿Qué es este ser que se pregunta por el ser?

Para Martin Heidegger la filosofía debe centrarse prioritariamente en la investigación y estudio sobre este ser, el Ser Humano, más no el Ser Humano de la Antropología Filosófica, descrita por Max Scheler y otros pensadores contemporáneos. Heidegger no habla del hombre en general, sino del Ser Humano concreto, del hombre particular, único e irrepetible, del Ser-Ahí En-Situación, arrojado a un mundo que él no eligió, condicionado a su facticidad y abierto a sus posibilidades, consciente de si mismo, de su muerte incierta e inevitable, que experimenta la Angustia que significa el Existir y ante ella tiene como opciones sumarse y perderse en la masa, en lo impersonal, en “lo Uno” y caer en la inautenticidad o en oposición asumir su responsabilidad, aceptar su destino y desarrollar sus capacidades logrando así una vida auténtica y significativa, a pesar de la muerte y la angustia que esta genera.

Es así como Heidegger no sólo centra la investigación en este ser concreto, sino que reconoce al Dasein como el hilo conductor de toda investigación filosófica. Aquí puede verse claramente una vez más la relación e influencia de Kierkegaard.

Al respecto comenta Jolivet: “Kierkegaard no dejó nunca de interrogarse y de analizarse. Toda la filosofía se reducía para él a tener una conciencia cada vez más aguda, por la profundización de su propia existencia”.[5]

Es justamente este “tener una conciencia cada vez más aguda, por la profundización de su propia existencia”, lo que revela que nuestra existencia es siempre existencia concreta, relacional y situacional; en términos existenciales Ser-Ahí, Ser-en-el-mundo y Ser-en-situación.

Esta conciencia nos conlleva no sólo a una comprensión mayor de nuestra propia experiencia, de nuestras relaciones y de nuestras circunstancias, sino además al reconocimiento de nuestros límites y posibilidades. Ser Hombre es justamente aquel capaz de ser plenamente consciente de sus limitaciones y de las posibilidades que se proyectan desde las mismas.  Ser Humano, puede ser entendido por la filosofía Heideggeriana como “aquel ser que realiza posibilidades”. Sin embargo, existe una posibilidad latente y presente en cada situación: La Muerte. El Ser Humano tiene pues siempre como posibilidad, la posibilidad de morir, de dejar de ser. En cada situación que éste atraviesa, puede potencialmente morir. De ahí que la muerte no sólo sea “la posibilidad presente en cada situación”, sino además “la negación de toda posibilidad posterior”. Esta consciencia de sí, implica también, la consciencia de la propia temporalidad, de nuestro ser-para-la-muerte, capaz de generar una alta dosis de Angustia en todo Ser Humano, como ya mencionamos.

Viktor Frankl dirá pues que la muerte lejos de quitar sentido a la vida, le otorga un mayor valor, dado que la vida no es para siempre, en esto coincide plenamente con Heidegger, que considera que esta consciencia de la muerte, del existir, de la temporalidad debe llevarnos a ser más Responsables. De ahí que el Objetivo del Ser Humano para Martin Heidegger sea desarrollar un estado de cuidado del Ser que denomina “Sorge”. Esto implica como requisito, sostener la Angustia inicial, para a partir de ella lograr una forma más auténtica y personal de existencia, disfrutando de la vida, sin olvidarnos de la muerte.  Esto implica también pues no sólo un estar presente en cada situación, sino un bien emplear el tiempo que tenemos como periodo existencial (Nacer-Morir) en la realización de algo significativo.  

Es acá donde Ludwig Binswanger da un aporte fundamental, complementando la obra de Martin Heidegger, pues el objetivo de la existencia para él no puede ser únicamente el “Cuidado de Sí” (Sorge), sino que debe ser básicamente el “Cuidado del Nosotros” (Amor). Frankl será mucho más enfático en este aspecto, al incluir como capacidades básicas de la Persona Humana el “Auto-Distanciamiento” y la “Auto-trascendencia”. Esto podría entenderse, como que en realidad no sólo basta el “Cuidado de sí” o “Cuidado del Nosotros”, sino que siempre es posible el “Darse a otro”, aunque eso implique un desprendimiento “de mí mismo” o de las necesidades individuales. “Ser Hombre para Frankl” es básicamente “Ser capaz de hacer algo por algo o alguien distinto a mí mismo” y la verdadera finalidad de la existencia sólo puede lograrse en la auto-trascendencia. Acá es fundamental mencionar como aspectos fundamentales del Ser Humano, tres aspectos que Frankl denomina “Pilares de la Logoterapia”: Libertad de Voluntad, Voluntad de Sentido y Sentido de Vida.  Los mismos que desarrollaremos ampliamente en capítulos posteriores.

En criterio del autor, Viktor Frankl, creador de la Logoterapia y Análisis Existencial reconcilia ambas cuestiones sobre el Ser Humano en General (Antropología Filosófica) y Ser Humano en Particular (Análisis Existencial) en su obra, permitiendo un encuentro significativo entre ambas tradiciones, cuyo campo de aplicación fundamental es la Salud y en especial la Psicoterapia.

De ahí que indique que las tres preguntas fundamentales que la Logoterapia y Análisis Existencial hayan siempre promovido sean: 1. ¿Qué es el Ser Humano? (hombre en general), ¿Quién soy yo? (hombre en particular) y 3. ¿Para qué existo? (hombre en relación con el mundo, los otros, los valores y sentidos trascendentes).           

  1. 2.    Importancia de la Visión Antropológica y el proceso deL Análisis Existencial      

Para Frankl “No existe una persona, sin una visión antropológica”,  todos los seres humanos tienen (o creen tener) una respuesta para esta pregunta ¿Qué es el Ser Humano?, muchas veces en base a la educación obtenida, las creencias religiosas – filosóficas, la formación profesional – laboral o las experiencias biográficas desarrollan una forma de concebir al otro, que siempre tiene relación en la propia forma de concebirse (¿Quién soy yo?), porque sólo puedo concebir al otro, desde mi mismo y a mí mismo desde otro. 

Esta Visión Antropológica es básicamente inconsciente y condiciona la forma como yo me relaciono con los demás.  Maslow solía decir que “Sí sólo tenemos un martillo como herramienta trataremos todo como si fueran clavos”. Parte de una concepción general (visión de todos los seres humanos), pero tiende a ramificarse y sectorizarse (visiones particulares de ciertos grupos humanos). Enfatizar la importancia de “Volver Consciente la Visión Inconsciente del Ser Humano”, no sólo es fundamental en la formación de agentes de salud, mucho menos de Logoterapeutas-Analistas Existenciales, sino que involucra a todo  Ser Humano.

De ahí que la Logoterapia como método de intervención y/o acompañamiento terapéutico, requiera como PUNTO DE PARTIDA, de una comprensión profunda del SER HUMANO en cuanto Persona Existencial en relación con el mundo; este es pues el objetivo del Análisis Existencial.

Frankl, separó así su sistema en dos elementos diferenciados, pero que como él mismo mencionó son las dos caras complementarias de una misma moneda:

  • ANÁLISIS EXISTENCIAL (Logo-Teoría): Se refiere a la fundamentación teórica sobre el Ser Humano, desde una visión integral y existencial. Su finalidad es “Volver consciente la visión inconsciente sobre el Ser Humano”.
  • LOGOTERAPIA (Logo-Terapia). Se refiere a la aplicación práctica del Análisis Existencial, habitualmente en el ámbito clínico – terapéutico, pero no limitado a él[6]. Esta aplicación en el ámbito clínico tiene sus propios procedimientos y técnicas[7] y tiene como punto fundamental algunos elementos claves como: 1. El carácter integral de la Persona Humana Bio-psico-espiritual y 2. El énfasis en la dimensión noética (espiritual) de cada Ser Humano, con especial atención en la Libertad-Responsabilidad, Voluntad (de Sentido) y Sentido de la Vida como elementos claves del proceso. Su finalidad es por ello “Volver consciente la espiritualidad inconsciente de cada persona”, así como sus potencialidades.

La palabra Análisis nos puede llevarnos sin embargo,  a un mal entendimiento de lo que el Análisis Existencial significa realmente.  El término Análisis generalmente nos puede referir por un lado al Método Científico Positivo y/o por otro al Psicoanálisis, ambos alejados completamente de la finalidad de esta orientación. Mientras estos métodos consisten respectivamente en desmembrar la realidad y dividir los fenómenos humanos en fenómenos sub-humanos, desde una concepción mecanicista (en el caso del método científico), o por otro lado implica una actitud de atención excesiva a las causas del fenómeno desde una concepción causalista – determinista (en el caso del psicoanálisis), el Análisis Existencial, busca comprender la totalidad de cada fenómeno y la experiencia subjetiva de cada Ser Humano concreto, desde su Integralidad y Circunstancias específicas,  no es pues en ese sentido:

1)    Ni desmembramiento del Ser Humano en partes, sino más bien la comprensión completa de su Ser Integra Bio-psico-espiritual, en relación con el mundo y en su situación concreta, lo cual nos acerca a una concepción Holística y Fenomenológica, no objetivable.

2)    Ni la excesiva atención o búsqueda de las causas de sus conductas o expresiones.  Lo que Frankl denomina “Hiperreflexión”. Atendiendo más bien a las motivaciones personales, lo cual nos lleva más a una actitud Conativa y Existencial orientada al futuro.

A su modo, Martin Heidegger enfatiza en el error de la filosofía clásica, orientado a la filosófica presocrática al igual que Friedrich Nietzsche y Soren Kierkegaard, asegura que esa capacidad racional y analítica, que conllevó al desarrollo de la filosofía y la ciencia en occidente desde Sócrates, Platón y Aristóteles hasta la Filosofía Analítica y Post-moderna, significó a la vez su perdición, pues al reflexionar en exceso sobre la vida, la naturaleza y todo aquello que existía en el mundo, el filósofo terminó separándose de la vida, de la naturaleza y del mundo. 

Los presocráticos no necesitaban preguntarse qué era la belleza, qué era el amor, qué era la vida, pues estaban conectados con la belleza, con el amor y con la vida, en una relación directa.

La intelectualización exagerada sobre la vida es una forma de aislamiento de la vida misma y “separación forzosa” del mundo (lo cual sólo es posible desde nuestra subjetividad, dado que no podemos no ser-en-el-mundo). Ante esto señala Soren Kierkegaard cuando expresa: “No se existe para filosofar, se filosofa para existir” o Frankl que a su modo dirá: “La existencia existe más en acción que en reflejo”, indicando una tendencia constante en el pensamiento existencial, el cual implica el uso de la filosofía no como evasión o abstracción de la realidad y del mundo, sino como un medio de conexión con el mundo e intensificación  la vida cotidiana.

Toma vital importancia la frase de Sócrates: “Una vida no examinada no merece la pena vivirse”. El Análisis inicial debe pasar a ser parte natural de la vida, la filosofía debe dejar de ser una práctica itinerante y fundirse con la vida misma. Lo cognitivo debe fundirse con lo emotivo y conllevar a lo conativo. Debemos integrar el pensar, el sentido y el actuar nuevamente,

Aquí es importante subrayar que el Análisis Existencial, no debe conllevar a un exceso de reflexión sobre la propia existencia, lo que es repudiado por Frankl y denominado “Hiperreflexión”. “Este volver consciente lo inconsciente”, para Frankl, sólo es válido cuando posteriormente a dicha toma de consciencia, “se vuelve a volver inconsciente lo consciente”.

Desde la comprensión del “Inconsciente espiritual de Víktor Frankl”, este acto de la filosofar o análisis “sobre” la existencia, no implica un proceso de intelectualización o reflexión excesiva, cayendo en un intelectualismo o solipsismo que separe al hombre de la existencia concreta, es decir, del vivir en el mundo, con  los otros, de captar los valores y de enfrentarse a sus circunstancias. De ahí que Frankl diga que “El Análisis Existencial no es un Análisis “de” la Existencia, sino un Análisis “sobre” la Existencia”.

Esta comprensión de lo que es el Ser Humano, si bien es cierto comienza dándose de forma general como en Scheler, debe pasar por lo individual, por uno mismo. Es así como la pregunta ¿Qué es el Ser Humano?, termina volcándose en la pregunta ¿Quién soy yo?. La existencia sólo puede ser comprendida y analizada desde la propia experiencia individual de cada Ser Humano, en cada situación concreta, en conexión con la vida misma. He ahí el aporte fundamental de la Filosofía Existencial, especialmente de Kierkegaard, Nietzsche, Heidegger y Jaspers. Este proceso no es un proceso pasivo y meramente teórico, sino que implica como menciona Alfried Laengle: “Involucrar a la Persona”.

El fin del proceso analítico existencial no será pues introducir un nuevo conocimiento, sino únicamente el recordar.  En palabras de Karl Jaspers: “La filosofía no da, sólo puede despertar – pude recordar, confirmar y ayudar a guardar. Cada cual entiende de ella lo que en realidad ya sabía”.[8]

Este concepto nos refiere ya a las ideas expuestas por Platón y atribuidas a su maestro Sócrates, quién exponía que su labor como filósofo era “Sacar a la luz las verdades que el interrogado ya sabía, más no recordaba”.

El “Volver Consciente la Visión Inconsciente del Ser Humano” no se logra de manera aislada del otro o de sí mismo, revisando textos filosóficos o de Logoterapia, sino analizando y revisando la propia “visión antropológica” (¿Qué es el Ser Humano?) y “Visión de sí mismo” (¿Quién soy yo?) en la relación cotidiana con el otro y en relación con el proceso completo de mi existir (periodo temporal-histórico entre el nacimiento y la muerte) en relación con el mundo y los otros (¿Para qué existo?).

Si deseo por ejemplo comprender a profundidad ¿Quién es el otro que se me presenta en la consulta en su condición de persona con opción homosexual, con diagnóstico de VIH+/SIDA, Alcoholismo y consumo de drogas, deberé aplicar no sólo una exhausta revisión de los conceptos teóricos, científicos, psicológicos, sociales que me permitan Conocer y Explicar su situación, sino que debo sobre todo asumir una Actitud de Apertura, Aceptación y Comprensión del otro, evitando interpretar, no juzgar y no etiquetar. De ahí que este proceso implique también el conocimiento y aplicación del Método Fenomenológico. Esto significa justamente poder combinar ambas preguntas sobre lo humano ¿Qué es el hombre en general que tengo al frente? y ¿quién es este hombre particular, único e irrepetible que está frente a mí y en estas circunstancias?

Más no basta esta apertura, pues toda indagación sobre el otro (¿Qué es el Ser Humano? y ¿quién es este Ser Humano?)”, es también siempre una correlación inevitable de la visión que cada uno tiene de sí mismo (¿Quién soy yo?).

Uno deberá tener la apertura para poder analizarse, comprenderse y descubrirse en la relación con el otro, esto implica estar preparado en este caso particular a revisar los propios prejuicios, los valores sobre la sexualidad – homosexualidad, el miedo hacia la muerte y la enfermedad, mi relación con el alcohol y las drogas, los valores personales movilizados desde este encuentro, el sentido de la profesión, etc.

El Análisis Existencial, no es un “Análisis del Ser Humano en General”, como si se tratase de una simple “Antropología Filosófica”, es siempre “Análisis sobre la Existencia de un Ser Humano Concreto”, pero este indagar, este intento de comprensión o iluminación de la existencia, sólo puede ser realizada desde nuestra propia existencia y a través de la relación y Encuentro Existencial auténtico.

Todo Análisis Existencial sobre la existencia del otro y todo Encuentro Existencial con otro, termina siendo en ese sentido también un “Análisis Existencial sobre la propia existencia” y un “Encuentro Existencial consigo mismo”.

Gabriel Marcel plantea dos posibilidades:

  • Investigar el mundo (o al otro) desde afuera, sin involucrarse, como si este fuera un problema a resolver.
  • Investigar el mundo (o al otro), desde adentro, en relación con él mismo, como si este fuera un misterio a comprender.

Como genialmente exponen Alberto de Castro Correa y Guillermo García Chacón, sería posible a través del Análisis Existencial, combinar el método científico y el método fenomenológico, para encontrar un punto de equilibrio y enriquecimiento entre ambas posturas[9]: “Atendiendo a una base fenomenológica y a una fuerte influencia de autores existenciales, especialmente Kierkegaard, Heidegger, Buber y Merleau-Ponty, los terapeutas existenciales proponen que la psicoterapia eso debe ser un encuentro genuino entre dos personas. Esta actitud choca con posturas rígidas y objetivistas, desde las cuales el terapeuta no debe mostrarse como un ser humano real ante al paciente, sino que debe poner distancia ante este último. Si bien es cierto que esta actitud terapéutica permite observar la situación “desde afuera”, objetivamente, también es cierto que esta misma actitud impide atender, catar y comprender la vivencia inmediata del paciente y el sentimiento de la misma. De esta forma, los conceptos de presencia y encuentro no deben oscurecer la postura objetiva que el terapeuta debe tener con y ante el paciente. Sin embargo, el dilema consiste en aprender a mantener un equilibrio y un fluir entre estas dos posturas, tratar de acercarse a la subjetividad del paciente para poder comprender el sentido de su experiencia, simultáneamente y paralelamente observa la vivencia del paciente desde fuera del mundo experiencia de éste, para así no perder la objetividad”.

En palabras de Martin Buber: “Únicamente cuando tratamos de abarcar la persona humana en toda su situación, en todas sus posibilidades de relación con todo lo que no es ella, únicamente entonces podemos encontrar al hombre”. Luego agrega Buber: “Sólo habrá paz cuando cada uno respete la singularidad del otro”.

Este respeto a la singularidad del otro, implica pues no sólo conocer explícitamente qué es el otro en cuánto Ser Humano (en general), sino además quién es el otro en cuanto Ser Humano Individual (en particular), más esta comprensión del otro no puede darse de la misma manera en la que yo analizo una cosa o un objeto aislado de mi mismo y del mundo, pues no podemos comprender jamás nunca a otro, si no lo vemos en relación al mundo, a su situación y a nosotros mismos.

Pero para Frankl no bastará, con comprender lo que la persona es o su situación concreta; es importante además que el Terapeuta sea capaz de captar “aquello que puede llegar a ser”, esto implica confiar en sus potencialidades para ser mejor, llevar la terapia hacia la Maduración y Crecimiento Personal y no sólo al sentirse mejor o la resolución de la sintomatología o problemática que originó la consulta. Como decía Goethe: “Trata al hombre como es y lo harás peor, trátalo como debería hacer y lo estarás mejorando”. Esta es la verdadera finalidad del Análisis Existencial y Logoterapia.

Sólo este proceso, integrado al quehacer terapéutico cotidiano, puede garantizar la re-humanización auténtica más allá del Pseudo-humanismo y las modas que promueven valores de humanismo, dignidad, empatía y aceptación incondicional… meras posturas impuestas y simuladas, que se sostienen internamente sobre una visión deshumanizada, descalificadora, pesimista y reduccionista del Ser Humano.

 

ESTE ES UN FRAGMENTO DE UN EXTENSO LIBRO “FUNDAMENTOS DEL ANÁLISIS EXISTENCIAL Y LOGOTERAPIA DE VIKTOR FRANKL”, en preparación por LA ASOCIACIÓN PERUANA DE ANÁLISIS EXISTENCIAL Y LOGOTERAPIA, A PRESENTARSE EL AÑO 2012 DURANTE EL CONGRESO “PERSONA, MUNDO Y COEXISTENCIA”.

AUTOR: Roberto Vecco Giove
ASOCIACIÓN PERUANA DE ANÁLISIS EXISTENCIAL Y LOGOTERAPIA

OFICINA: PASAJE LOS PINOS # 190. OF. 1107. MIRAFLORES. LIMA
E-mail: VECCO@LOGOTERAPIA.PE
TELÉFONOS: 511-989479562 / 2475190
PÁGINA WEB: WWW.LOGOTERAPIAPERU.ORG


[1] Scheler, Max. El hombre y la historia. Ed. Pléyade

[2] Scheler, Max. El hombre y la historia. Ed. Pléyade.

[3] Heidegger, Martin. Kant y el problema de la metafísica.

[4] Scheler, Max. El Puesto del hombre en el Cosmos. Ed. Losada

[5] Jolivet, R. Las doctrinas existencialistas. Ed. Gredos.

[6] Existen cada vez más experiencias de aplicación de la Logoterapia en el ámbito Educativo,  Pastoral, Organizacional, Social – Comunitario.

[7] La Logoterapia es además la única forma de terapia existencial que ha desarrollado sus propios recursos técnicos. Así como una de las pocas que conserva relación y apertura con el modelo Psicodinámico y la Psicopatología Clínica moderna.

[8] Jaspers, Karl. La Filosofía. Desde el punto de vista de la Existencia. Ed. Fondo de Cultura Económica.

[9] De Castro Correa, Alberto y García Chacón, Guillermo. Psicología Clínica. Fundamentos Existenciales. Ed. Universidad del Norte.

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{ 1 Comentario… léalo abajo o agregue uno }

Geovanny Abarca J November 19, 2011 at 10:20 am

Excelente este foro. Me parece un valioso sitio para comprender esta escuela de la sicologia.

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